DEFENSORIA DEL PUEBLO

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Generalidades


Ciertamente la Defensoría del Pueblo no es una vía jurisdiccional paralela para que personas o intereses privados diriman sus conflictos, aún cuando involucren Derechos Humanos.  La administración de justicia brinda los recursos e instancias necesarias para que los ciudadanos resuelvan sus problemas entre sí.  

No obstante, la Defensoría del Pueblo en su rol de promotora de buenas prácticas de entendimiento propone el uso de alternativas pacíficas para el manejo de diferencias, conflictos o disputas que alteren la armonía social, y con ello el desarrollo social, económico y cultural. 

La Mediación y Conciliación son vías más expedita, que no requiere de mayores formalidades, cuyos requisitos fundamentales para su iniciación se resumen en dos:

  1. El acuerdo de voluntad de ambas partes, en igualdad de condiciones, de acogerse a un Método Alterno de Resolución de Conflicto y
  2. El  compromiso de confidencialidad. Este deberá ser firmado por las partes, previo al inicio de la sesión. Este compromiso es igualmente extensivo al mediador/a conforme a lo establecido en el artículo 56 del Decreto Ley 5/99.

    Tanto en la mediación como en la conciliación  interviene una tercera persona imparcial, según sea el caso mediador/a (cuya finalidad es la de establecer las condiciones para el diálogo y  arribar a un posible acuerdo basado en la mutua satisfacción de intereses) o conciliador/a (muy similar al rol del mediador/a, salvo que le es permitido ayudar a las partes mediante la oferta de posibles fórmulas de solución.

    Una vez se alcance el acuerdo de solución del conflicto, deberá constar en un acta de compromiso de cumplimiento del acuerdo, debidamente firmado por todas las partes intervinientes. Dicho documento prestará mérito ejecutivo a partir de la discusión y firma por los interesados.Valga señalar,  en resumen, según los expertos  que el proceso de mediación tiene  cuatro fases:
    1. ¿Cómo entrar?
    2. ¿Cómo escuchar?
    3. ¿Cómo situar el conflicto?
    4. ¿Cómo llegar al acuerdo?
    Si embargo, no hay una solo forma  de hacerlo para cada fase, sino que todo depende del contexto cultural, social, político o de la situación y condición de las partes. Por lo que cada conflicto deberá ser estudiado y analizado por el mediador/a que en todo momento actuará con neutralidad e imparcialidad en la búsqueda de la solución del conflicto

¿Cómo resolver nuestras diferencias?

Estamos llamados a vivir la unidad en la diversidad;  la igualdad y la equidad sin discriminación por las diferencias. De manera, que no son las diferencias las que deben eliminarse sino las desigualdades sociales que violentan el ejercicio de los derechos humanos.

Vivimos en una cultura furibunda (* Del lat. Furibundus 1. adj. Airado, colérico, muy propenso a enfurecerse) que nos incita constantemente al conflicto y a formas violentas de relacionarnos socialmente, lo que ha traído consigo formas de deshumanización.

Un conflicto en palabras sencillas es un desacuerdo sobre algo que genera frustración. Un conflicto no resuelto puede generar una crisis de escaladas insospechadas, por lo que no hay problema menor o de poca importancia. Todo problema debe ser abordado en su máxima dimensión a fin de encontrar la mejor alternativa para resolverlo.

La No violencia, es un legado cultural de las civilizaciones modernas que se constituye en un mecanismo para salvaguardar la existencia de la humanidad y el desarrollo de los pueblos. Tal como se ha expresado “la violencia es una forma de control que se apodera de la libertad y de la dignidad de quien la padece".  Históricamente está demostrado que con la violencia perdemos todos, con el diálogo o el acercamiento de las partes en conflictos, podemos promover el acceso a una justicia social donde el ganador seamos todos los panameños y las panameñas. 

Esta no es una tarea fácil, requerirá del compromiso y esfuerzo de las partes, de la Administración pública como los particulares para el hallazgo de un punto de encuentro que disuada el conflicto existente debido a la insatisfacción por la prestación de un servicio público o por la posible violación de un derecho y se transforme en una oportunidad de bienestar social.

La Defensoría del Pueblo frente a los conflictos sociales,  hace un llamado a deponer posiciones de poder o de fuerza y se construya un Panamá que garantice los valores democráticos y el respeto a la institucionalidad consagrada en nuestra Constitución Política.

Regulación Legal de la Mediación y Conciliación

 La Mediación y Conciliación se encuentra reguladas en el Decreto Ley 5 del 8 de julio de 1999,  en el Título II, de la Conciliación y la Mediación.

Esta normativa define en el artículo 45  la conciliación como “un método de solución pacífica de conflictos, a través del cual las partes gestionan la solución de sus propios conflictos con la intervención de un facilitador imparcial, llamado conciliador, cualificado mediante reglamento expedido por el Ministerio de Gobierno y Justicia.”

En tanto sobre la mediación se refiere el artículo 52, la cual, “instituye la mediación como método alternativo para la solución de conflictos de manera no adversarial, cuyo objeto es buscar y facilitar la comunicación entre las partes, mediante la intervención de un tercero idóneo, llamado mediador, con miras al logro de un acuerdo proveniente de éstas, que ponga fin al conflicto o controversia.

Utilidad práctica e importancia en la administración de Justicia

  • Sólo se realiza si las partes en conflicto lo desean.
  • Contribuye a la descongestión judicial y administrativa.
  • Mecanismos de acceso a la justicia
  • Es una forma de prevención de la violencia al disminuir las hostilidades
  • Promueve el diálogo, la escucha activa, la empatía
  • Fortalece los vínculos de convivencia social• Revaloriza la reflexión y el análisis
  • Retoma los valores  del respeto a la persona, la colaboración y el compromiso
  • Rapidez en resolución de conflictos 
  • Para ambas partes debe ser satisfactorio el acuerdo al que llegan para solucionar el conflicto
  • No hay ganadores ni perdedores
  • Aumenta la responsabilidad entre las partes
  • No produce ningún costo para las partes en los supuesto que se realice en centros públicos y en los casos privados suele ser más económico que los costos judiciales en tiempo y dinero.

Principios que rigen en la Mediación y Conciliación 

  • Autonomía de la voluntad, 
  • Privacidad/ confidencialidad 
  • Neutralidad/imparcialidad 
  • Equidad (dar a cada uno según su necesidad) 
  • Celeridad en la Justicia. 
  • Economía y eficacia.

La Mediación y Conciliación puede ser pública o privada.

  1. La mediación pública: Es aquella ejercida gratuitamente en Centros donde operen   mediadores al servicio del estado.
  2. La mediación privada: Es aquella que ejercen los mediadores  de manera independiente o institucional (centros privados debidamente  autorizados por el Ministerio de Gobierno).

Requisitos para ejercer la mediación y conciliación 
Para ejercer la conciliación y la mediación se requiere:

  1. Haber recibido capacitación que lo califique como conciliador o mediador por un centro especializado o institución educativa debidamente reconocida, las cuales expedirán las certificaciones correspondientes.
  2. Inscribir dicha certificación en el Ministerio de Gobierno y Justicia, el cual creará el registro de conciliadores y mediadores.

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